jueves, 7 de agosto de 2008

Mi aventura docente

Creo que en mis veinticinco años de servicio he enfrentado mi labor con entusiasmo. Muy probablemente en un principio me costaba mucho trabajo comunicarme con mis alumnos, aun así me esforzaba por ir mejorando. En los primeros años, posiblemente fui muy exigente y trate de que aprendieran gran parte de lo que yo les enseñaba. En el transcurrir de los años fui aprendiendo, que no era necesario que ellos tuvieran los conocimientos tan profundos. En la actualidad, mi comunicación con ellos es muy adecuada y además tengo la facilidad de poner los conocimientos de mi área más apegado a su nivel y sobre todo buscando siempre el contexto que ellos viven. Y manteniendo el mismo entusiasmo que cuando ingrese a esta institución